Queso para freír, elaborado para mantener su forma al contacto con el calor y desarrollar una superficie dorada y ligeramente crujiente. Ideal para acompañar desayunos con huevos y plátano maduro, servir junto a arroz y habichuelas o incluir en bandejas típicas caribeñas. Su textura permite cortarlo en láminas o bastones sin que se deshaga al cocinarlo.